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Eso nadie lo pone en duda. La penetración que han tenido los medios sociales en Internet es un fenómeno espectacular en la comunicación y en la vida en general, hemos pasado casi sin darnos cuenta de la sociedad de la información a la sociedad de la conversación. Podemos buscar razones para explicar lo que está pasando, la tecnología, la globalización, quizás la crisis mundial y más en detalle en el Manifesto Clue Train o la Escuela de Palo Alto (por el origen del título de este post). Pero quizás no hayamos pensado en un curioso fenómeno que la tecnología y la comunicación on-demand (no broadcast) ha traido consigo. Hace unos días estuve viendo uno de los numerosos programas de televisión en los que los tertualianos (curioso nuevo puesto de trabajo) debatían sobre Internet y el fenómeno de las redes sociales. No lo vi por la TV, lo seguí por ordenador, porque paradójicamente mi TDT no tiene sintonizada la TV3 y no podía ver el programa. Un sólo tweet me puso el directo en una pestaña del navegador. El programa, banda-ampla trataba de lo "qué está pasando". Los tertulianos, muchos, intentaban mostrar sus opiniones, pero el tiempo no daba para más...
Las conclusiones a las que llegué fueron:
Analizando esta última conclusión es cuando podemos darnos cuenta que las tesis de la Escuela de Palo Alto fueron el preludio de lo que técnicamente ahora se puede hacer en los sitios web de las redes sociales. Profecía made in California, mejor que la de ClueTrain. Y es que resulta que en las redes sociales se puede mantener una conversación quizás más enriquecedora, de aportación de conocimiento e interactividad mejor que en la caja tonta o mejor incluso que en una conversación personal de tú a tú, y ello se debe, en parte, a que la aportación de cada uno se realiza en el silencio.
Sí, uno de los éxitos del nuevo marketing ES EL SILENCIO DE CADA UNO QUE PARTICIPA EN LA CONVERSACIóN. Nadie escribe o habla a la vez en una red social, y si lo hace, el suave AJAX de facebook y Twitter te lo muestra ordenado, educado. ¿Os imagináis la misma conversación en un bar, todos hablando a la vez?. Es en estos medios donde nos dan los buenos dias, las buenas tardes, todo aparece ordenado, educado, elegimos a quien y como seguir, ¡vaya, qué bien!.
Mientras, en el programa de la TV se veían las caras de las personas que querían hablar, se apretaban los labios, pero el moderador no les daba paso. Seguramente alguno se apretaria también contra el bolsillo (no piensen mal ...) para poner manos a la obra con su Iphone, Android o Blackberry, y tuitear o feisbukear a tacto, pero es que el uso de aparatos sociales estaba prohibido en el programa, así es la TV !, todos calladitos, peinaditos y firmes. El citado manager de la sala (el que no se ve), bien que lo recordó una y otra vez antes de empezar el programa.
Tremenda conclusión. El silencio en la TV no aporta contenido, y el tiempo en la caja tonta está medido al milímetro, es muy caro y efímero. En Internet no existe el tiempo si el contenido es bueno, y el silencio es el éxito de la escucha. Y la escucha del marketing. Es la economía de la atención. El mundo de la frecuencia por la dirección IP !
¿Y que pasa si hablamos de la comunicación empresarial?. Pues puede ocurrir al contrario: comunicar, siempre se comunica, incluso cuando una empresa, un negocio deja de comunicar, en realidad ya lo está haciendo, su silencio dice mucho. Eso también es comunicar, "el no decir nada". Tiene sus evidentes consecuencias. Su empresa no se lo puede permitir.
Por ello quizás el propio silencio es uno de los éxitos en el marketing 2.0, la comunicación en el silencio....practicarlo para aprender, para generar contenido y para dejar que los usuarios, los clientes, lo practiquen para dejar el espacio necesario con el objetivo de comunicarse contigo/con tu marca y hablen de ti/de tu empresa. Curiosa paradoja. Qué lastima que la palabra no empiece por F !. Tendríamos el B2F completamente dibujado!
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