En muchas empresas y organizaciones está ocurriendo algo paradójico en su acción de marketing en los medios sociales. Muchas de ellas han innovado introduciendo el concepto social media en su marketing, implantando el rol de community manager en su estrategia de comunicación, construyendo y haciendo crecer habilidades web 2.0 en algunas personas ...
pero quizás estén aplicando sólo este modelo de relación en una
estrategia de Fans y Followers y situando su "contacto" con el mercado con
una figura muy alejada de la propia realidad de la organización y olvidando en muchos casos el propio website, aquel por donde empezó la andadura en la Red. Es cuando tu empresa
feisbukea,
tuitea,
postea pero...
sorprendentemente empiezan a aparecer nuevas lagunas en la comunicación interna y por ejemplo te
enteras mal y tarde de temas de la empresa en un blog o un tweet. Es como antes, pero....
caray! ¿No estábamos en la era de comunicación y la conversación?.¿Qué ha pasado?. Lo que probablemente esté ocurriendo es que se está experimentando el concepto de
comunicación social pero olvidando el corazón de la misma, los propios empleados y colaboradores de la empresa. Se esté realizando marketing sólo desde la faceta de
las relaciones públicas en la Red y nos estemos dejando el pastel más gordo de la posibilidad que la nueva manera de hacer negocios nos está trayendo.
¿Qué hacer? Leer el
Manifiesto ClueTrain. Entenderás muchas cosas. Construir tu estrategia de comunicación basándote en el
propio esqueleto de tu empresa, no confiando tu marketing social a una empresa externa o a un profesional lejos de tus clientes. Desarrollar proyectos de comunicación interna, de colaboración, de gestión de ideas, de cultura de innovación, de utilización de los recursos de Internet dentro de tu empresa y luego fuera. Para ello es fundamental desarrollar habilidades profesionales en el uso de estas herramientas pero siempre bajo un enfoque 2.0 interno sobre una estrategia de negocio empresarial, donde las áreas de Recursos Humanos, TIC y desde luego la propia dirección tiene mucho que decir. A todo esto le llamamos empresa 2.0, pero es mejor dejar de poner 2.0 a las cosas y aplicar el sentido común en estrategia empresarial que comienza por la propia organización interna.